25 - feb - 2019 13:02 hs.

Realizar ejercicio al aire libre tiene múltiples beneficios que van más allá de los que puede aportar el gimnasio y los centros de fitness. Y es que la investigación ha demostrado mayores beneficios sobre el bienestar, autoestima y motivación.

Entrenar aproximadamente 30 minutos al día al aire libre, con la ayuda del sol y el contacto con la naturaleza, va a aumentar tus niveles de energía, te revitalizará y reducirá tus niveles de ansiedad y mal humor en tu día a día.

La exposición al sol durante el día puede ayudar a dormir mejor por las noches, mejorar la función inmunológica e incrementar la producción de las “hormonas de la felicidad”. Sin embargo, debemos tomar precauciones cuando el ejercicio se realiza en ciertas épocas de mucho calor como el verano, ya que puede ser perjudicial para nuestra salud.

Refresca y hace que se aumente la vitalidad y fuerza. Cuando se entrena al aire libre se toma oxígeno puro para alimentar las células y ayudar a la lucha contra enfermedades.

Ofrece un estímulo mental que otros tipos de ejercicio no pueden conseguir. No importa si se está entrenando en casa o en el gimnasio, la cuestión es que siempre estarás rodeado por los mismos muros y estímulos mentales/visuales, mientras que entrenando al aire libre estarás cambiando constantemente de escenario, lo cual ayudará a estimular tu cerebro en mayor medida.

Hacer ejercicio es beneficioso para tu autoconfianza, pero el ejercicio al aire libre puede ser incluso mejor. Entrenar al aire libre puede aumentar tu vitalidad, mejorar el bienestar y autoestima así como reducir la ansiedad. Además, no es necesario realizar los entrenamientos a intensidades muy altas o máximas, ya que los mayores efectos positivos se encuentran con el ejercicio a intensidad moderada.

El disfrute que se puede llegar a sentir con los entrenamientos al aire libre puede conseguir que aumente la adherencia del participante al ejercicio físico. Varios estudios demuestran que se suele hacer ejercicio al aire libre durante más tiempo o en mayor cantidad que entre cuatro paredes.

Se ha demostrado que las personas tienen menores niveles de cortisol (una hormona relacionada con el estrés) después de entrenar al aire libre que entrenando entre cuatro paredes, unos mayores niveles de dopamina, serotonina y endorfinas (la “hormona de la felicidad”) gracias a la acción combinada del ejercicio y la exposición al sol, así como posiblemente una mejora en la función inmunológica.